Demian Duarte, corresponsal
CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo Celebró la aprobación del llamado “Plan B”, que incluye aspectos como la eliminación de prácticas como la reelección directa de diputados, la definición de candidatos en parientes y familiares directos, ademas de la reducción del gasto en los congresos estatales y los cabildos municipales.
De esa manera dijo que se logró avanzar en la eliminación de privilegios, que era al final de cuentas su objetivo y consideró además que las críticas a estos cambios vienen, de aquellos que se aferran al sistema de corrupción y privilegios que prevaleció en el pasado.
La presidenta informó que el Plan B ya fue aprobado en 20 congresos estatales en el país; y responde a una exigencia social clara: “terminar con los privilegios del sistema político-electoral y hacer más eficiente el uso de los recursos públicos; no debilita la democracia, la fortalece al eliminar excesos y reorientar el gasto hacia el bienestar”.
La jefa del ejecutivo federal acotó que se logró:
1) No reelección;
2) No nepotismo;
3) Reducción de recursos a congresos estatales y al Senado;
4) Reducción de regidores;
5) Eliminación de pensiones doradas;
6) Reducción de salarios, se acabaron los bonos y seguros de gastos médicos mayores a consejeros electorales y magistrados electorales.
Informó además que en paralelo se avanza en nuevos mecanismos de control y vigilancia para evitar desvíos de recursos y combatir de manera frontal la corrupción.
La fiscalización —dijo— no desaparece, se fortalece mediante mecanismos de coordinación entre el Instituto Nacional Electoral y la Unidad de Inteligencia Financiera para vigilar el uso de recursos en campañas, garantizando transparencia y legalidad.











