Un mal intento de gol de campo de Tyler Bass desde la yarda 44 terminó con la carrera de los Bills de Búfalo hacia el Supertazón. En un partido dramático contra los Jefes de Kansas City, la ilusión de miles de seguidores en el Highmark Stadium derivó en una noche de espanto. Con la experiencia de haber ganado dos campeonatos en la NFL, Patrick Mahomes llevó de nuevo a los Jefes de Kansas City a la final de la Conferencia Americana al derrotar 27-24 en una de sus máximas pruebas como visitante.

El jugador afroamericano, próximo rival de los Cuervos de Baltimore, convirtió la mayoría de sus jugadas una misma señal de riesgo. En temporada regular o playoffs, todos los caminos parecían diseñados para que corriera. Y una vez que lo hizo pudo ocurrir cualquier cosa: avances de 10 o más yardas en campo contrario, lanzamientos en plena carrera o a contramano, con lo difícil que eso significa.

Para eliminar a los Bills, el dos veces Jugador Más Valioso de la liga se apoyó en el receptor Travis Kelce, como habitualmente sucede en los momentos cruciales. Frente a un inicio igualado 3-3 y con pocas prestaciones, el quarterback de Kansas City conectó con su cómplice dos pases de anotación, superando la marca de Tom Brady y Rob Gronkowski en playoffs (15) con 16 en su cuenta. Kelce personificó a Robin al lado de un Mahomes convertido en Batman.

Mientras la cantante Taylor Swift celebraba en un palco, el hombre de 34 años corrió para 75 yardas y aprovechó el error de Tyler Bass para poner punto final a la serie.

“Es muy difícil detener a un quarterback como Allen. Nuestra defensiva hizo un gran trabajo en el último cuarto”, resumió Mahomes en su camino a los vestidores.

El mariscal de campo de Kansas City acertó en 17 de 23 lanzamientos para 215 yardas. 29 más que Allen, cuya gran actuación no alcanzó para detener su paso. Búfalo llegó a estar arriba 17-13, pero no pudo contrarrestar la velocidad de los Jefes.

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