
Sonora Power por Demian Duarte
CIUDAD DE MÉXICO.- Un hecho irrefutable es que la estrategia nacional de seguridad implementada por el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, marca un antes y un después en cuando al freno de la incidencia delictiva.
Es verdad que se tiene toda una línea de trabajo para atender las causas y dar atención y oportunidades a jóvenes y grupos vulnerables, pero también lo es que hay un enfoque frontal en el combate a organizaciones criminales que parte de la estrategia de inteligencia e investigación y de cero impunidad.

Claro es totalmente cierto que la narrativa que promueven los medios de comunicación inscritos en la oposición y la de sus voceros, es exagerar y exacerbar la visión de que México no tiene control y que partes del país son gobernadas y dominadas por los criminales.
Es una estrategia de comunicacion, que busca plantar la idea de un gobierno inmóvil, incluso operando en complicidad con esas organizaciones criminales.
Ayer la presidenta lo puso muy claro, la suya es una estrategia de construcción de paz, mientras que lo que hicieron los gobiernos de 3 sexenios, fue ir a la guerra, con las implicaciones que esto trae consigo, además de establecer esquemas de complicidad con quienes decían combatir.
Los resultados son contundentes, bajó la incidencia de homicidios un 32% en 13 meses de gobierno, se disminuyo también en un 46% la incidencia de los llamados delitos de alto impacto en todo el país, cuando en el pasado (es decir con Felipe Calderon y con Enrique Peña) no hicieron más que crecer, tanto los delitos que afectan a la población, como los pactos criminales.
Omar García Harfuch dio a conocer que hay 37 mil detenciones de perfiles criminales de alta peligrosidad, que se decomisaron más de 19 mil armas y que se destruyeron 1 mil 600 narcolaboratorios.

Me llamó la atención del informe de seguridad por ejemplo que la violencia sigue a la baja en Sonora, donde se logró una disminución del 20% en el periodo de enero a octubre, mientras que otros estados como Chihuahua está en alza.
Llama también la atención que mientras Guanajuato se mantiene ya por años como el estado más violento del país, los medios de comunicación siguen con la estrategia de fijar en la mente y el imaginario colectivo el caso de Sinaloa y últimamente de Michoacán, como una especie de paraíso delictivo.


Está claro que los delitos y hechos criminales de alto impacto, tienen una explicación y un origen en una estrategia de desestabilización y control, también es clara la estrategia de comunicación de buscar a toda costa sacar partido de esos hechos criminales y de zonas y municipios que son foco rojo por la violencia que a nivel estadístico se presenta ahí.
Pero de ahí a que la oposición y sus medios se cuelguen de la desgracia y la tragedia para intentar golpetear y vender la idea de que México esta fuera de control y dominado por la delincuencia es una bajeza total.
Al final del día, las causas y el origen de esos problemas, de esos focos rojos, está justamente en decisiones absurdas, alianzas criminales y la ausencia total del gobierno, que en el pasado fue el caldo de cultivo de esa criminalidad armada, peligrosa y agresiva que por momentos vemos aparecer en escena.
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