
Sonora Power por Demian Duarte
Arrancamos el año y como siempre tenemos enfrente un nuevo cuaderno con 365 (en este caso 359) hojas nuevas y blancas para escribir, componer, rayonear o desperdiciar, claro siempre está en nosotros hacerlo.
Y mire como en todo inicio de año la reflexión es obligada, difícilmente el año podría comenzar con mejores perspectivas para México que esté 2026, pero al mismo tiempo sería complicado no encontrar que el 2026 presenta un escenario complejo para el país.
El reto de nueva cuenta es enfrentar y resolver el crucigrama que plantea a nuestro país el vecino del norte. Del 2025 salimos avante, incluso reconocidos como el gran ganador de la circunstancia alocada que planteaba esa incertidumbre.
Hoy la situación es diversa, lo económico lo tenemos resuelto y todo plantea buenas perspectivas, el detalle es que Donald Trump ya enseñó su verdadera intención, es decir el dominio continental y el volver a ser la fuerza dominante en el hemisferio americano.

La presidenta Claudia Sheinbaum lo sabe y lo entiende, ella tiene el temple y el conocimiento para navegar y aún sacar ventaja de ese factor.
El América para los americanos (entendido esto en el continente entero como dominio de los gringos) ahora expresado por Trump como la doctrina “Donroe”.
El caso venezolano es una lección de como se las gasta el Estados Unidos del neocolonialismo trumpista, en donde sin pudor y sin dobleces, Trump va por lo que quiere (en este caso el petróleo de Venezuela) y no duda en hacer a un lado a sus supuestos aliados y amigos. Lo dicho Estados Unidos no tiene amigos, tiene intereses.
En esa lógica el ánimo festivo de la derecha mexicana y de toda América Latina, pasó del regocijo a la preocupación, su entreguismo al interés gringo no les sirve de nada, su patrón yankee los puede borrar y hacer a un lado en función de cumplir su interés y al final de cuentas lo que Trump ya mostró que no le importa con quien trata, sino lo que obtiene.
Hay todavía un sector de la prensa mexicana que no lo ha entendido, y veo con interés que hay voceros de la derecha que si lo ven con claridad, la política de cercanía, de compartir el interés común y de colaborar con el socio norteamericano, ser su aliado en seguridad y su principal socio comercial, le da a México condiciones únicas.
Ahora son ellos, me refiero a la derecha, los que quisieran que fuéramos Venezuela, para que el imperio actuara en contra de sus verdugos políticos.
Sin embargo eso es algo que no va a suceder, Donald Trump podrá ser ambicioso y carente de escrúpulos, pero no es tonto. Verlo como pactó con el estatus quo venezolano y acordó la salida de Nicolas Maduro, dejando intacta la estructura de poder que gobierna en Venezuela, debe ser una lección para la derecha y la oposición mexicana.
Donald Trump los desprecia por traidores, el presidente de Estados Unidos solo respeta el poder y los acuerdos que convienen a su interés y con México se ha encontrado con un socio y un aliado que lejos de retarlo, lo ha venido fortaleciendo.
México inicia este 2026 en el mejor de los escenarios, hay avances en lo económico y en lo social, hay certidumbre de futuro y de presente.
El detalles es que hay que lidiar con los Estados Unidos, ese es nuestro reto, pero también nuestra ventaja.
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