El Tren al AIFA y del interés nacional por el ferrocarril

0
7

Sonora Power por Demian Duarte

CIUDAD DE MÉXICO.- La visión de convertir a México en un país conectado a través del ferrocarril no es algo nuevo, de hecho esto comenzó a hacerse en tiempos de Porfirio Díaz, incluso llegó a consolidarse como una realidad en la época del milagro mexicano.

Sin embargo, los gobiernos neoliberales, en especial el gobierno de Ernesto Zedillo en ese absurdo empeño de poner a todo México en una suerte de venta de garage, acabaron con los Ferrocarriles de pasajeros.

El resultado fue un país poco conectado por la vía terrestre que permitía la movilidad solamente para aquellos que podían permitirse pagar boletos de avión para trasladarse de un punto a otro del país y que cancelaba al final de cuentas la posibilidad a millones de mexicanos de conocer su propio país.

Una visión elitista, clasista, que evidentemente correspondía con esa idea de construir dos México, uno para la clase de pudiente y otro más para millones y millones de trabajadores que sólo tenían un objetivo en la vida: Acabar con sus energías trabajando en centros de producción de Manufacturas, percibiendo, sueldos de hambre y recibiendo solamente migajas.

Sí tener un nivel de vida, digno era algo impensable entre 1988 y el año 2018, ya no hablemos de la posibilidad de realizar un viaje a otro estado o al otro extremo del país, eso era impensable y solamente posible para los ricos.

Ernesto Zedillo, decidió en 1996, malbaratar el sistema Ferroviario mexicano y con esto cancelar rutas de tren muy consolidadas como la del tren del pacífico que conectaba a Mexicali y Nogales con Guadalajara y desde la capital de Jalisco era posible trasladarse también por ferrocarril hasta la ciudad de México.

Había otras rutas, pero todas fueron desmanteladas en función de un ánimo de entregar totalmente, la infraestructura ferroviaria y un método de transporte, que era muy útil y sobre todo muy práctico a intereses particulares.

El argumento del Ultra neoliberalista de Ernesto, fue que había que subsidiar los trenes y que eran sumamente onerosos para el horario público, sin embargo, esto fue realmente un crimen Miles y miles de trabajadores que que dependían de su empleo en el sistema Ferroviario de la noche a la mañana se vieron desempleados.

Muchos pueblos que dependían del paso del ferrocarril para su supervivencia, quedaron en calidad de pueblos fantasmas, cito varios casos en la zona que conozco: Benjamín Hill, Empalme, Elota, Acaponeta son cuatro comunidades en Sonora, Sinaloa y Nayarit que la verdad vieron pasar sus mejores años con el final del Ferrocarril del Pacífico.

Además muchos mexicanos vieron cancelada la posibilidad de viajar desde remotas latitudes hasta el centro del país, por las razones ya descritas, viajar en avión sigue siendo hasta esta fecha inalcanzable para grandes porciones de la población, imagínese este costo hace 30 años, la verdad es que era simplemente impensable.

Peor todavía es esta amarga experiencia cuando entendemos el crimen de Ernesto Zedillo contra los Ferrocarriles nacionales fue perpetrado a cambio de casi nada, la contraprestación que recibió el gobierno por entregar más de 5000 km de Red Ferroviaria fue de simplemente 7 millones de dólares, pocas palabras un regalo del neoliberalismo a las empresas ferroviarias estadounidenses y la mexicana grupo México que fue beneficiada por los ya conocidos a amiguismos y compadrazgos que se estilaban en esa etapa.

Las cosas así hubieran seguido, de no ser por una visión revolucionaria de parte de el expresidente Andrés Manuel López Obrador, que al llegar al poder en el año 2018, tomó la determinación de recuperar el tren de pasajeros como una de las banderas de su Administración.

Muchos dijeron que estaba loco, que era imposible, que los trenes eran cosas del pasado y que era populismo sin observar la realidad que se vive en otros lugares del mundo, Europa, hacia, los mismos Estados Unidos, que tanto admiran los conservadores, entre otras cosas disponen de bastas, redes ferroviarias, que les permiten impulsar la competitividad de su economía a partir de la logística sobre ruedas de tren en el traslado de mercancías, pero también en el transporte de personas.

Se trata al final de uno de los medios de transporte más eficaces y más seguros y prácticos que puede haber, que tiene costos para el gobierno, eso está claro, pero también tiene enormes beneficios al respecto de conectar a comunidades y regiones con el desarrollo; en pocas palabras, los trenes son estratégicos para impulsar el desarrollo nacional.

Resulta paradójico que países como Italia, dispongan de una red ferroviaria, demás de 70,000 km, siendo que Italia cabe en la región Noroeste de México, mientras nuestro país cuenta apenas con 17,000 km de vías, siendo nuestro México un país de enormes proporciones, con 130 millones de habitantes y con enormes distancias entre una región y otra, que sólo pueden cubrirse de manera eficiente y competitiva con el ferrocarril.

López Obrador realizó una labor monumental, construyó el Tren Maya en Tiempo récord, también lanzó la visión de construir y dejar operativo en su primera fase y el Transítsmico, factores ambos, que permiten mucha mayor competitividad para la península de Yucatán, y para la unión del Océano Pacífico con el Golfo de México.

El presidente insistió en construir y acabar el tren interurbano entre la capital del país y la ciudad de Toluca, un Proyecto que dejó a medias el gobierno de Enrique Peña Nieto, y que hoy es una realidad, que traslada a miles y miles de pasajeros.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo hizo Campaña por la Presidencia De La República, justamente planteando la visión de qué es necesario construir Ferrocarriles hacia el norte y dijo que al final de su mandato habrá dos líneas de tren que conecten al centro del país con el Noroeste, es decir hasta nuevo Laredo, y con el norte noroeste, es decir, hasta Nogales en Sonora.

Antes de eso es evidente que hay mucho trabajo por hacer en la zona centro del país, y la fase uno y dos implican justamente lograr la conectividad terrestre a Querétaro, a Guanajuato y eventualmente a Jalisco, proyectos todos ellos que están en marcha.

En ese contexto, este domingo se dará un paso adicional, la inauguración y puesta en operación de el tren que viajará desde la Ciudad de México, hasta el aeropuerto internacional, Felipe Ángeles, hecho que completa la conectividad terrestre y da viabilidad total a las operaciones como Centro de conectividad aérea, al afamado Aifa.

Este paso ya ha tomado sus meses, es realmente un hecho fundamental en la lógica de recuperar al tren, como instrumento de utilidad pública y de transporte, para resolver justamente la problemática de conectividad en una enorme urbe cómo es la Ciudad de México.

El interurbano al Aifa, que ya lleva el nombre de General Felipe Ángeles, es un paso al frente en el gobierno de Claudia Sheinbaum, quien nos muestra qué tan en serio va en la lógica de retomar al tren, como el instrumento que lleve el desarrollo a todos los rincones del país.

Un hecho notorio es que este tren que era de propiedad privada, pasó esta semana a manos y control total del gobierno federal, porque los trenes son una realidad, pero también son asunto de interés y seguridad nacional.

Está bueno

Correspondencia a demiandu1@me.com | En X@Demiandu

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí