
Demian Duarte, corresponsal
CIUDAD DE MÉXICO.- Tal como se había anticipado, Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador renunció a su cargo como secretario de organización del partido Morena para irse en busca de la nominación a diputado federal por Tabasco, en especifico por el distrito 6 de esa entidad, cerrando así un capitulo de jaloneo político marcado por el cambio de liderazgo en el movimiento fundado por su padre.
A media mañana de este lunes comenzó a circular la carta con la presentó su renuncia a Ariadna Montiel Reyes, presidenta del partido, quien incluso suspendió la conferencia de prensa que tenía convocada para este lunes.
López Beltrán tuvo a su cargo la organización de la base partidista, en especifico el proceso de afiliación masiva, que culmino con la suma de 10 millones de militantes.
En ese contexto dijo que orgullosamente Norman es la organización política más grande en la historia de México.
La participación de “Andy” como se le conoce coloquialmente, no estuvo despojada de polémica en especial por su gusto por las vacaciones en el extranjero y sus compras extravagantes en Tokio Japón, luego de que él mismo se justificara argumentando “extenuantes jornadas de trabajo”, además del acto con elque se festejó el primer año del triunfo de Claudia Sheinbaum en el que él mismo y otros cuadros dirigentes dieron la espalda a la presidenta.
De ellos, solo el quedaba en un cargo partidista de importancia, pues tanto Luisa María Alcalde como Adán Augusto López Hernández y otros más que dieron la espalda a la presidenta, fueron uno a uno saliendo de la primera línea de mando en Morena y la 4T.
López Beltrán dijo en su carta de renuncia que refrenda su compromiso y reconocimiento a la presidenta Sheinbaum a quien además le comunicó —a través de la misiva— que tiene su absoluta solidaridad, disciplina y lealtad, por lo que seguirá a su lado dando la batalla para que el proceso histórico de la transformación continúe.




