
Demian Duarte | SonoraPower
La empresa Grupo México, titular de la empresa ferroviaria Ferromex y que opera diversas concesiones de transporte de carga en el país, ha descuidado de manera deliberada la operación y mantenimiento del ferrocarril Nogales-Nacozari en el estado de Sonora, lo que fue un factor determinante en el reciente derrame de más de 59,000 litros de hidrosulfuro de sodio sobre el cauce de un arroyo cerca del ejido Cuauhtémoc.
Esto ocurrió la madrugada del pasado 26 de julio en las inmediaciones del ejido Cuauhtémoc y rancho Potrero El Cobre, Naco, Sonora, siendo la sustancia derramada un corrosivo industrial de alta peligrosidad para la salud humana y el medio ambiente.
Dicho incidente, que está siendo atendido por las autoridades ambientales y por la empresa, fue a causa de la evidente falta de mantenimiento de la vía de ferrocarril a cargo de la empresa, que la tiene en concesión desde el año 1999.

Una visita de inspección a la zona nos permitió constatar presencialmente el estado de la vía y el nivel de irresponsabilidad de la subsidiaria de Grupo México.
Cabe mencionar que la empresa es además responsable del derrame de más de 40 mil metros cúbicos de metales pesados en el cauce del Río Sonora, situación que sucedió el 6 de agosto de 2014 y que apenas en fecha reciente fue motivo de un acuerdo y medidas de remediación en el cauce de ese importante río, que da nombre al estado donde se ubica.
La empresa Ferromex es concesionaria y por lo tanto responsable de la operación y mantenimiento de esa vía por 30 años, es decir desde el 1 de septiembre de 1999 hasta el 31 de agosto de 2029.


Se trata de un trayecto de 320 kilómetros que parte de la zona fronteriza en Nogales que cruza distintas zonas de la zona norte y serrana de Sonora, de tal suerte que une a Nogales-Santa Cruz-Naco-Agua Prieta y Nacozari.
La vía es considerada de clase 3 de tal suerte que permitiría operar un tren de pasajeros, sin embargo actualmente es utilizada solamente para carga de materiales industriales, materiales peligrosos como el hidrógenosulfuro de sodio o ácido sulfúrico, entre otros insumos utilizados por la industria minera, y minerales. La ruta opera unas 2 millones de toneladas al año.
De la visita realizada a la vía y lugares aledaños y como se puede apreciar en el material fotográfico anexo se puede constatar que la empresa Ferromex ha incumplido con los acuerdos de concesión que le obligan a mejorar la infraestructura recibida y darle mantenimiento.
De acuerdo con la Ley Reglamentaria del Servicio Ferroviario, la empresa concesionaria podría prorrogar o renovar la concesión hasta por un plazo de 50 años, siempre que el concesionario cumpla con las condiciones establecidas, lo solicite antes de que inicie la última décima parte del plazo de la concesión y acepte las nuevas condiciones que establezca la Secretaría.
Además de que la Ley reclama en su cláusula cuarta, que la empresa concesionaria: “Hubiera realizado el mejoramiento de las instalaciones y la calidad de los servicios prestados durante la vigencia de la concesión, de acuerdo con las verificaciones sistemáticas practicadas conforme a los indicadores de eficiencia y seguridad que se determinen en los reglamentos respectivos y demás disposiciones aplicables”.

Esto implica que Grupo México y su concesionaria Ferromex tendrán que pedir se amplíe la concesión del tren Nogales-Nacozari, antes del día 31 del agosto de este año, pero además tendrá que cumplir con lo que dice la Ley, es decir dar mantenimiento, garantizar una operación óptima e incluso mejorar la calidad de la vía en cuestión.
De acuerdo con la norma, una vía de clase 3 como la mencionada debería permitir la operación de trenes de pasajeros a velocidades de hasta 95 kilómetros por hora, sin embargo, en las condiciones actuales una velocidad máxima de 15 kilómetros por hora tiene altos riesgos en la circulación, como se pudo constatar en el reciente accidente y descarrilamiento reportado.

Un reporte en manos de SonoraPower concluye que la vía es insegura para el transporte de carga y pasajeros.
Esto abre una serie de posibilidades, pues como lo indica la Ley, de no cumplirse con los criterios y reglamentos la concesión puede no ser renovada.
Esto llevaría la posibilidad de que esa ruta ferroviaria sea operada por el estado de Sonora, por el gobierno federal o por un concesionario distinto, además de habilitar un sistema de transporte de pasajeros, que vincule a esa región y además se una eventualmente a la línea troncal del ferrocarril de pasajeros que operará desde Nogales hasta la Ciudad de México, como lo ha proyectado y la presidenta de la República.


