“México no es una empresa”: Sheinbaum condena declaraciones de Fox y reivindica la soberanía del pueblo

0
12

La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que las declaraciones de Vicente Fox confirman la intervención política de su gobierno para favorecer a Felipe Calderón en 2006. Cuestionó que el expresidente concibiera la sucesión presidencial como una decisión empresarial y reivindicó que la soberanía nacional reside en el pueblo.

Demian Duarte, corresponsal

Ciudad de México, 3 de noviembre de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, cuestionó las declaraciones del expresidente Vicente Fox Quesada, quien reconoció públicamente haber intervenido en el proceso electoral de 2006 para asegurar el triunfo de Felipe Calderón y mantener al Partido Acción Nacional (PAN) en la Presidencia de la República.

Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria calificó como “terribles” las afirmaciones del exmandatario, al considerar que reconocen dos hechos de enorme trascendencia política: su participación en la contienda electoral para impedir que Andrés Manuel López Obrador llegara a la Presidencia y su concepción del gobierno como una empresa, en la que el titular del Ejecutivo decide quién debe sucederlo.

“Afirma dos cosas terribles: que participó en la elección de 2006 para que no ganara López Obrador como presidente de la República y que gobernar México es como gobernar una empresa”, expresó Sheinbaum.

La presidenta sostuvo que México no puede entenderse ni administrarse como un negocio privado, pues se trata de una nación cuya soberanía corresponde al pueblo y cuya conducción debe responder al interés colectivo, no a los intereses de un partido político o de grupos de poder.

“México es un país grandioso y lo que nos toca a nosotros es defender la soberanía en el sentido más amplio frente a los poderes externos, frente a las potencias externas”, enfatizó.

En ese contexto, las declaraciones de Fox adquieren relevancia porque, en una entrevista reciente, el expresidente reconoció que durante la sucesión presidencial de 2006 trabajó para que Calderón obtuviera la victoria y el PAN conservara el poder.

“En 2006 viene la siguiente elección, gana Calderón o lo puedo decir aquí: hice que ganara Calderón, aunque no es muy democrático decir eso”, declaró Fox. También comparó la entrega de la Presidencia con la decisión de un empresario sobre quién debe quedarse al frente de su negocio.

Sheinbaum retomó estos dichos para recordar los antecedentes de aquella contienda, particularmente el proceso de desafuero contra López Obrador, entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal, que —señaló— buscaba impedir su participación en la elección presidencial.

Explicó que la alianza política entre el PRI y el PAN tuvo un papel determinante en aquel episodio y recordó que la movilización ciudadana logró frenar el intento de desafuero, dando paso a una amplia organización social en defensa de la participación política de López Obrador.

Al referirse a la elección de 2006, recordó las controversias sobre el conteo de votos, las movilizaciones nacionales bajo la consigna “voto por voto, casilla por casilla” y la decisión del Tribunal Electoral de realizar un recuento parcial, en lugar de abrir la totalidad de los paquetes electorales.

La mandataria también cuestionó las campañas políticas de aquel proceso, los señalamientos contra López Obrador y la posterior destrucción de las boletas electorales, aspectos que, desde su perspectiva, dejaron cuestionamientos históricos sobre la transparencia y certeza de aquella elección.

La presidenta planteó que el reconocimiento de Fox obliga a reflexionar sobre una etapa en la que, sostuvo, los intereses partidistas se colocaron por encima de la voluntad popular.

Finalmente, reivindicó la transformación política del país y la defensa de la soberanía como principios fundamentales de la vida democrática nacional. Subrayó que el poder público no pertenece a quienes gobiernan ni a las organizaciones políticas, sino al pueblo de México, que tiene el derecho de decidir libremente el rumbo de su nación.

La postura presidencial coloca nuevamente en el debate público la intervención del poder político en las elecciones de 2006 y la importancia de garantizar que la voluntad ciudadana sea el único fundamento legítimo para acceder al gobierno.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí