Sonora Power Express-Demian Duarte

Arrancan las campañas por las diputaciones federales en Sonora y en todo el país desde este domingo 4 de abril, domingo de resurrección y por supuesto que estamos a la expectativa de lo que pueda ocurrir en cada escenario, puesto que en cada uno de los 7 distritos federales ha contienda, y en ellas se debate la integración de lo que será la 65 Legislatura de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.

Son 300 distritos federales en disputa y en cada escenario las fuerzas en disputa son por una parte la Coalición Juntos Hacemos Historia, que encabeza Morena, y que postula a candidatos en 183 distritos, el resto —117– llevan candidatos en solitario, por lo que incluso podrían aparecer candidatos de fuerzas aliadas a Morena.

En la otra esquina, como opositor y en busca de arrebatar al proyecto de la Cuarta Transformación el control de la Cámara de Diputados y por tanto la prerrogativa de aprobar y modificar leyes, aparece la alianza Va por México, que integra al PRI-PAN-PRD.

Casi en ningún escenario de Sonora la confrontación entre 2 visiones distintas y por tanto en torno a un proyecto de país es tan evidente como en Hermosillo, donde el distrito 3 (Hermosillo Norte) está en contienda, entre la actual diputada federal Lorenia Valles Sampedro y el empresario y ex presidente de la Coparmex, Arturo Fernández Díaz-González. En ese distrito el registro nominal del Instituto Nacional Electoral indica qué hay 304 mil 62 electores registrados.

Lorenia Valles y el presidente López Obrador

En ambos casos se trata de un auténtico choque de trenes, entre la visión renovadora y que pone en primer lugar el proyecto transformador del presidente Andrés Manuel López Obrador y la lógica de que “por el bien de todos, primero los pobres” y la del status quo social y económico de Sonora que se niega a ser desplazado y busca mantenerse a flote.

A Lorenia Valles Sampedro cualquiera la ubicaría como una política “chaira” por definición, de izquierda desde su llegada la política como perredista desde hace 23 años, renunció a ese partido por considerar que traicionaba un programa político de izquierda y se pasó a Morena con López Obrador, por considerar que ahí si se sostiene un programa de izquierdas y a favor de la gente.

A Arturo Fernández Díaz-González también es fácil ubicarlo, “fifí” de nacimiento, forma parte de lo más rancio de la sociedad hermosillense, nació entre sabanas de seda y su familia es propietaria del mayor capital en Sonora, con negocios industriales, agropecuarios, en la comercialización de autos de la firma Ford y con activos en distintas empresas financieras, la mayor parte de sus capitales se mantienen generando ganancias en los mercados financieros de hecho su experiencia empresarial es como consejero de los Grupos Gemso y Helios, negocios de la familia.

Ellos son literalmente como el agua y el aceite.

Arturo Fernández y Gustavo de Hoyos

Se trata de uno de los distritos con más contrastes en cuanto a la posición social y económica de los ciudadanos, donde conviven la opulencia de algunas de las colonias más ricas de Hermosillo, como es la muy famosa Colonia Pitic y algunas ubicadas al noreste con alto nivel de desarrollo y riqueza de sus habitantes, lo que contrasta gravemente con lo que ocurre a los habitantes del sector noroeste de la ciudad, uno de los lugares con mayores atrasos, índices de pobreza, delincuencia, falta de infraestructura y carencias.

Lorenia Valles Sampedro es una política joven, con solo 44 años de edad, pero con una larga trayectoria, es diputada electa por ese distrito, luego de resultar triunfante con una avalancha de votos en las elecciones del 2018, cuando acompaño a Andrés Manuel López Obrador en la contienda por la presidencia.

Hoy busca reelegirse, sin embargo Lorenia es dueña ya de una vasta experiencia como legisladora, pues fue electa por la vía de la representación proporcional en el 2015 cuando formó parte de la 62 legislatura, impulsada en ese caso por su anterior partido el PRD, que también la postuló en las elecciones de 2006 y 2009. Para legisladora federal, procesos en los que resultó derrotada.

Lorenia Valles es militante de Morena desde el año 2018, partido que la postuló a su actual posición luego de que renunciará al PRD. Lorenia Valles como diputada ya fe presidenta de la Comisión de Asuntos Migratorios y tiene una identificación plena con la visión y proyectos relacionados al gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

En su comentarios preliminares a la campaña ha manifestado que parte de su objetivo al ser nominada candidata es defender los avances sociales logrados por el gobierno de la Cuarta Transformación además de impulsar nuevas reformas legales para impulsar el precepto de que por el bien de todos son primero los pobres.

En ese sentido habló de los programas de bienestar que impulsa el presidente a través de su gobierno y de la visión e impacto social que esto tiene. No obstante considera que se deben crear también condiciones para impulsar el desarrollo de la economía y el crecimiento de México.

Por eso se manifestó a favor de defender las industrias eléctrica y petrolera del embate de grandes corporaciones extranjeras y de intereses empresariales.

Arturo Fernández Díaz González es justo el reverso de la moneda, muy joven, sin experiencia política previa, fue hasta el 29 de enero pasado presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana, Sonora Norte, sindicato patronal al que renunció como dirigente para entregarse a proyectos personales, entre los que se cuenta precisamente competir por la diputación federal.

Arturo Fernández Díaz González, quien es un joven empresario y novel político, de hecho su candidatura es ciudadana, pues no milita ni en el PRI ni en el PAN, él es definido en distintos artículos de revistas y publicaciones de perfil empresarial, como “empresario harinero y financiero, sonorense de cepa”.

Sobrino del empresario y político Javier Gándara Magaña, quien compitió por el PRI y posteriormente por el PAN para alcanzar la alcaldía de Hermosillo y quien buscó la gubernatura por el blanquiazul en las elecciones del 2015, Fernández manifiesta que decidió incursionar en la política precisamente para salvar a México del populismo en el que busca sumirlo Andrés Manuel López Obrador.

Su padre Faustino Fernández Aguilar (Finado) fue dirigente de la Coparmex en los años 90 del siglo pasado y impulsor de distintos candidatos empresariales como Enrique Salgado y el mismo Javier Gándara.

El ahora candidato se dijo contrario a las políticas que buscan el control y autonomía en el sector energético y habló precisamente de la necesidad de adelgazar al estado como premisa para lograr mayor competitividad.

“Tener tan poco estado como sea necesario y tanta iniciativa privada como sea posible”, dijo en entrevista. 

En ese sentido incluso se dijo partidario de la desincorporación de activos y empresas del gobierno, señalando que quizá sea un buen momento para deshacerse de ellos.

Fernández Díaz González manifestó que además los monopolios, sean estos del estado o privados, son enemigos de la libre competencia y que afectan al consumidor, por lo que no son buenos, de tal suerte que finca sus propuestas y posibilidades de llegar a la cámara de diputados en la filosofía de la oposición y de Va por México, que busca hacer frente a las políticas del gobierno de López Obrador.

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