Sonora Power

Por Demian Duarte

No acababa de anunciarse la conformación de lo que será la 63 Legislatura del Congreso del Estado de Sonora, cuando ya grupos de interés político y económico estaban buscando sumar fuerzas para apropiarse de la voluntad popular expresada en las urnas, y que parte de impulsar un proceso de transformación en Sonora a imagen y semejanza de lo que se hace a nivel nacional bajo la batuta del presidente Andrés Manuel López Obrador.

El autor tiene 31 años de experiencia en el periodismo

En ese sentido es mucho muy importante el triunfo sólido y claro de Alfonso Durazo Montaño, que tiene una legitimidad fuera de toda duda, sin embargo es igual de trascendente el refrendo que se le dio a Morena y sus aliados para ejercer una mayoría en el Poder Legislativo del Estado de Sonora.

No debemos olvidar que en Sonora como en todo el país prevalece la división de poderes y que si bien el Poder Ejecutivo es el que ejerce las funciones de gobierno, diseña y desarrolla los distintos programas de desarrollo social y económico, además de que tiene en sus manos atribuciones esenciales como la de garantizar la seguridad de los habitantes del estado, corresponde al Poder Legislativo diseñar, modificar y aprobar las leyes que han de dar sustento a ese cambio.

Además claro está que tiene la atribución exclusiva de aprobar la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos, con el que habrá de trabajar el gobernador y su gabinete de gobierno.

A partir de esa premisa es tan importante como lo primero, la definición de lo segundo y afortunadamente en ese caso el pueblo no se equivocó, Morena tiene 13 diputados locales, 12 electos, una más de representación proporcional, además sus aliados del Partido del Trabajo, el Partido Nueva Alianza y el Partido Verde Ecologista tienen otros 8, cuatro de ellos son del PT y el Panal y el PVEM aportan 2 cada uno.

De tal suerte que la cuarta transformación tiene en Sonora mayoría simple de 21 diputados de un total de 33, un número importante que permite aprobar sin problema los presupuestos e incluso aprobar y modificar leyes, aunque no los suficientes para aprobar sin lograr consensos con otras fuerzas los muy necesarios cambios a la Constitución del Estado de Sonora, para lo que se requiere de 22 votos.

Por eso es muy importante definir los liderazgos, muy en especifico de la bancada morenista, que es la que tiene el mandato popular de conducir el proceso de transformador de la mano del gobernador Durazo Montaño y con la visión de hacer un trabajo eficaz, alejado de las tentaciones del poder, de las relaciones inconfesables y de los intereses individuales o de grupo de algunos que ya se frotan las manos pensando que podrán comprar y corromper a los diputados morenistas y aliados, tal como se hizo en la todavía vigente 62 Legislatura.

Para nadie es un misterio que a los actuales diputados se les compró con dinero en efectivo o favores y que si bien hay casos de excepción como bien podría ser el caso de la todavía coordinadora Ernestina Castro Valenzuela y la aún diputada Alicia Gaytán, la realidad es que Morena y su alianza legislativa con los diputados del PES y del PT fue un fracaso, donde sobran los traidores y donde privó la corrupción.

Y me queda claro que esa es la razón de fondo por la que no se dio la oportunidad a muchos de esos perfiles de buscar la reelección como pretendían, y se les marginó de toda posibilidad de mantenerse incluso dentro del movimiento. Alfonso Durazo me lo dijo en una entrevista, se les puede perdonar la inexperiencia, pero no la corrupción, y ahí está el resultado.

La bancada morenista estará integrada por los siguientes personajes: Ricardo Lugo (Distrito 1), Oscar Castro Castro (Distrito 2), Alicia Gaytán (Distrito 3), María Jesús Castro Urquijo (Distrito 7), Jacobo Mendoza (Distrito 8), Ivanna Celeste Taddei  (Distrito 11), José Rafael Ramírez Morales (Distrito 12), Rebeca Irene Silva Gallardo (Distrito 14), Héctor Raúl Castelo (Distrito 15), Ernestina Castro Valenzuela (Distrito 17), Próspero Valenzuela Müller (Distrito 19), Luis Arturo Robles Higuera (Distrito 20) y Margarita Vélez de la Rocha (Plurinominal).

Dentro de este grupo me queda claro que hay personajes que son novatos en la política legislativa y otros que no lo son tanto, como la ya mencionada coordinadora Ernestina Castro, la diputada del distrito 3 Alicia Gaytán y el legislador del distrito 15 Héctor Raúl Castelo Montaño.

También de entre los 13 destaca el caso de Jacobo Mendoza Ruíz, quien se ha preparado toda la vida para ser legislador, con una trayectoria limpia y con fuerte compromiso con la causa transformadora, preparado en el área de estudios legislativos del Congreso de la Unión, pero también con fidelidad a la 4T y con una honestidad a prueba de balas como argumentos, que ha sido dirigente estatal del partido, por lo que es el perfil adecuado para ser coordinador.

Jacobo Mendoza ha demostrado compromiso con la 4T

Y claro que hay jaloneos, en especial del grupo que representa a la región de Cajeme, de donde hay 3 perfiles que buscan la coordinación, sin tener los méritos suficientes.

En una esquina está Ernestina Castro Valenzuela, quien simplemente no pudo con la tarea y aunque no cayó en la tentación de recibir dinero o favores, en definitiva carece de las habilidades que se necesitan para completar una tarea extraordinaria como es la de consolidar a la cuarta transformación en Sonora.

En la otra está Margarita Vélez de la Rocha, quien es plurinominal, con trayectoria política, aunque inexperta en la cosa legislativa, aunque eso no obsta para que la esposa del todavía alcalde de Cajeme, Sergio Pablo Mariscal cabildee entre los grupos de poder morenistas para intentar quedarse con la coordinación.

El colmo es que también el diputado Héctor Raúl Castelo Montaño se ande promoviendo, e incluso pidiéndoles favores a ciertos columnistas para que lo mencionen y promuevan a su persona como coordinador, cuando él ha sido quien en el pasado defendió intereses empresariales, bloqueó iniciativas, aprobó paquetes presupuestales que incluyen la contratación de deuda para el estado y le puso los mayores traspiés a la 4T durante la 62 Legislatura.

Creo por el bien de la incipiente 4T en Sonora que es necesario garantizar que el plan de que una persona con trayectoria limpia y que es de todas las confianzas del gobernador electo sea quien emprenda esa formidable labor de conducir las tareas legislativas, que son profundas y muy necesarias, esa persona no es otra que Jacobo Mendoza Ruíz, quien además es legitimo representante del pueblo y el diputado electo que obtuvo más votos.

Cualquier otro al frente de la bancada implica un riesgo, ya sea por una larga curva de aprendizaje, por falta de capacidad, o bien por representar a intereses que no encajan del todo con el objetivo de transformar a Sonora.

Bajo ese criterio será necesario que los legisladores que conforman a esa bancada morenista, hagan un ejercicio de conciencia y de manera democrática elijan al coordinador que se necesita, para arrancar los trabajos legislativos de cara al 1 de septiembre.

Ya en el pasado reciente lo que parecía una fuerza legislativa invencible fue derrotada por minorías camerales que en base a mañas, corrupciones, coptaciones y en engaños fueron capaces de imponerse, el gobernador Alfonso Durazo Montaño no puede darse el lujo de tener esos problemas en la primera fase de su gobierno, porque desde el Congreso se puede perder el rumbo.

Sobre aviso no hay engaño.

Correspondencia a demiandu1@me.com

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